SAN ESTEBAN DE LOS BÚLGAROS Y EL METOH *


La Iglesia de San Esteban de los Búlgaros es muy original ya que, aunque es toda blanca, está hecha de hierro fundido en su totalidad, incluso aquellas partes que parecen de mármol o de piedra. La portada es neogótica,  y tiene una torre con una cupulilla dorada encima.

Está en medio de un pequeño parque muy agradable, al lado de la carretera que pasa junto al Cuerno de Oro.

Fue construida en la segunda mitad del siglo XIX para la comunidad ortodoxa búlgara de Estambul, después de que los búlgaros consiguieran un exarcado, una  Iglesia Nacional de facto independiente del Patriarcado Ortodoxo Griego.

Siempre que visitaba el barrio del Fener y el Patriarcado Griego Ortodoxo intentaba entrar en esta iglesia, pero siempre la encontraba cerrada por restauración. Finalmente el 8 de enero de 2018 terminaron las obras y tuvo lugar su inauguración. Por lo que leí, hubo una bonita ceremonia a la que asistieron los presidentes de Turquía y de Bulgaria. 

En mi viaje de diciembre de 2018, una de las primeras cosas que hice fue visitar San Esteban de los Búlgaros la mañana del 23 de diciembre. 

Al pasar la verja que rodea el recinto, a la izquierda, había una pequeña caseta blanca donde se encontraba un guardia de seguridad. Le pedí permiso para entrar y me invitó a que lo hiciera. No había nadie ni me encontré a nadie en todo el rato que permanecí allí.

Aunque por fuera es neogótica, por dentro es más bien neoclásica (tiene columnas de capitel jónico) o neobarroca (tiene una gran bóveda de cañón). Daba la impresión de que la acabaran de construir. Nada más entrar hay una verja  muy elaborada que da paso a la nave central.  Al final de ésta se encuentra el iconostasio, todo dorado y pintado con imágenes de Jesús, la Virgen María y de santos; es del estilo de los iconostasios que se pueden ver en las iglesias rusas. Hay dos tronos de madera, uno a cada lado de la nave principal, y también varios iconos en las naves laterales. Desde el deambulatorio de la parte de arriba se puede ver muy bien todo el conjunto, con lujosas arañas que cuelgan del techo. 

Olía todo a nuevo, y una música ortodoxa búlgara de fondo hacía que me sintiera como en el cielo. Me quedé un buen rato sentado en un banco, contemplando la belleza del lugar y escuchando la maravillosa música.  Después anduve por la parte de abajo y, para terminar, por la de arriba. Fue una experiencia inolvidable.

Volví a visitarla el domingo 8 de marzo de 2020, también por la mañana. Esta vez había un señor en la tienda de objetos religiosos que hay nada más entrar a la iglesia, a la izquierda. Aparte de él, no había nadie más. Permanecí unos minutos dentro y volví a disfrutar de su tranquilidad y silencio.

Justo enfrente de San Esteban de los Búlgaros, al otro lado de la Avenida Mürselpaşa, hay otro edificio contemporáneo del anterior y también perteneciente al antiguo Exarcado Búlgaro. Se le llama Metoh o Metochion. Fue un edificio polivalente que sirvió de: refugio para inmigrantes búlgaros, seminario búlgaro ortodoxo, centro de reunión para búlgaros que vivían en Estambul, imprenta donde se escribían periódicos y revistas en búlgaro, primera escuela búlgara de Estambul, etc. Durante años estuvo abandonado pero ha sido restaurado por el gobierno de Bulgaria que pretende crear en el futuro próximo un museo acerca de todo lo relacionado con esta comunidad.

Hay algunas otras iglesias búlgaras en Estambul. La pequeña comunidad ortodoxa de la ciudad se reúne principalmente en la iglesia de San Ivan Rilski, que está en el barrio de Şişli, al norte de la Plaza Taksim.