La primera vez que la visité fue durante la mañana del 2 de marzo de 2013. Entré por la Plaza de Çemberlitaş y, al llegar al arco que conduce al patio que da acceso al edificio, me quedé muy sorprendido porque no había visto nunca tanta gente concentrada en Estambul como allí. ¿Cómo era posible que todo el mundo quisiera ver esta mezquita? La respuesta era que, justo al lado del patio, está una de las entradas más importantes y transitadas del Gran Bazar, la Puerta 1 (Gate 1). Históricamente, Nuruosmaniye ha estado siempre ligada al Gran Bazar desde que la mezquita fue construida en el siglo XVIII; tiendas del Gran Bazar financiaban o ayudaban a financiar su mantenimiento.
Tras pasar el arco se entra en el gran patio y se suben las escaleras que dan paso al edificio.
La Mezquita en sí tiene forma de cubo con arcos. Sobre el cubo hay una cúpula. Es una de las principales mezquitas barrocas de la ciudad, con muros muy sólidos y sobrios, y muchas ventanas con vidrieras. Es del estilo de la Mezquita de Laleli, pero quizás algo menos lograda.
Estuve allí un rato descansando y disfrutando de este remanso de paz en medio del tumulto de la zona. No había nadie más que yo.
Volví a comienzos de marzo de 2020 y estaba casi vacía también.

