Además de las impresionantes Murallas Terrestres y de las del Marmara, Constantinopla estaba defendida también por murallas en el Cuerno de Oro. En general, eran menos sólidas y menos altas que las otras y sólo poseían una línea de muralla, excepto en algún tramo, que había doble muralla. Se creía que no era tan necesario proteger esta zona porque el Cuerno de Oro podía cerrarse por medio de una enorme cadena de hierro situada en el punto donde el Cuerno de Oro desemboca en el Estrecho del Bósforo; esta cadena de hierro colgaba de una torre al lado de la desaparecida Puerta de Eusebio, más o menos donde ahora se encuentra el Sarayburnu Parkı (el Parque de la Punta del Serrallo), y cruzaba al otro lado de la ría hasta la también desaparecida torre de Galata, donde ahora se encuentra la Yeraltı Camii (la Mezquita Subterránea). Sin embargo, en 1203 los cruzados de la Cuarta Cruzada conquistaron la torre de Galata y quitaron la cadena, lo cual les permitió entrar en la ría y conquistar por aquí la ciudad, provisionalmente en 1203 y definitivamente en 1204.
En general estas murallas se encontraban a muy poca distancia del agua, pero no pegadas al mar como las Murallas del Marmara. Esto se debía a que el Cuerno de Oro era el puerto natural de la ciudad, donde barcos provenientes de muchas partes del mundo atracaban y descargaban sus mercancías. La corta distancia, la baja altura de los muros y los grandes barcos venecianos facilitaron la derrota de los bizantinos y la conquista de Constantinopla por los cruzados de la Cuarta Cruzada. Éstos situaron sus barcos delante de las murallas y, desde las vergas de sus barcos, consiguieron llegar hasta algunas de las almenas de las murallas, derrotar a sus defensores y entrar en la ciudad; tanto en 1203 como en 1204 consiguieron hacerlo y prendieron fuego a las casas cercanas, provocando tres tremendos incendios que dejaron calcinada buena parte de la ciudad. En 1204, aparte de todo lo anterior, la saquearon.
Actualmente la distancia entre lo que queda de las murallas y la ría es mucho mayor. Hay aceras, zonas ajardinadas, parques, la línea de tranvía T5 con varias paradas, muelles en donde coger los ferris del Cuerno de Oro, la amplia y ruidosa avenida Abdülezelpaşa Caddesi y más adelante la avenida Ragıp Gümüşpala Caddesi, que desemboca en la bulliciosa Plaza de Eminönü.
Se sabe que hubo muchas torres y se conoce el nombre de la mayoría de las puertas. Quedan muros y torres, sobre todo en la zona contigua a las Murallas Terrestres, en Ayvansaray. A lo largo del recorrido hay también ruinas intermitentes de muros y de torres, a menudo integradas en casas u otros edificios. Sin embargo, casi todas las puertas de la antigua muralla han desaparecido.
A continuación indico las puertas de las Murallas del Cuerno de Oro que todavía existen o que se puede saber aproximadamente donde se encontraban, de oeste a este:
- Ayvansaray Kapısı (en turco) o Puerta de Koiliomene (en época bizantina). Esta Puerta ya no existe, pero hay una torre unos metros al oeste del lugar donde estaría situada, a la entrada de la actual calle Ayvansaray Kuyusu Sokağı. A mitad de esta calle se encuentra la Iglesia Ortodoxa de Santa María de las Blaquernas.
- Puerta de Santa Anastasia. Ya no existe, pero se encontraría aproximadamente al comienzo de la estrecha calle Çember Sokağı. A mitad de esta calle, a la izquierda, hay una mezquita, la Mezquita de Atik Mustafa Paşa, que previamente fue una iglesia bizantina; no se sabe con certeza a qué iglesia correspondería.
- Balat Kapısı (Puerta de Balat). Ya no existe. Se encontraba en el barrio de Balat, como su nombre indica. No está muy claro a qué puerta de época bizantina correspondería pero parece ser que había cuatro puertas separadas por torres. Podría tratarse de la Puerta de Kynegos o la Puerta de San Juan Bautista, o quizás otra; de todas las puertas del Cuerno de Oro esta es la que más dudas plantea a los estudiosos. Sea lo que sea, aun quedan algunos muros y algunas torres en este tramo.
- Puerta del Phanar o Phanarion, que seguramente estaría situada al comienzo de lo que hoy es la pequeña calle Yıldırım, a unos metros de la parada de autobús Fener. Phanar o Fener quiere decir faro o torre con luz, ya que debió de haber aquí algún tipo de faro o lucernaria para orientar a los barcos que atracaban en el Cuerno de Oro. Actualmente sólo quedan algunos muros. Un poco detrás de estos muros, en una calle paralela, se puede visitar el Patriarcado Ortodoxo.
En el último asedio de Constantinopla en mayo de 1453, los defensores de la ciudad aguantaron en este punto hasta el final contra el ataque de los barcos turcos. - Puerta del Petrion. Desde la Puerta del Phanar hasta esta Puerta había una doble muralla. Quedan algunos restos de la muralla pero nada de la Puerta. Esta última estaría situada en la confluencia de la calle del Patriarcado Ortodoxo Griego, calle Dr. Sadık Ahmet, con la carretera o avenida Abdülezelpasha, es decir, unos 200 metros más hacia el este de la calle Yıldırım.
En 1203, los cruzados de la Cuarta Cruzada consiguieron entrar en Constantinopla por aquí. En su segunda y definitiva conquista de la ciudad, en 1204, volverían a entrar por esta zona. - Aya Kapı (Puerta Santa) o Puerta de Dexiocratos (en época bizantina). Un poco más allá, junto a la avenida Abdülezelpasha, hacia el este, al torcer una esquina, se llega a una plazuela muy pequeña de forma triangular en uno de cuyos lados se encuentra Aya Kapı. Es una puerta ancha pero muy baja. Hay que pasar por debajo para llegar a la cercana Gül Camii, la Mezquita de las Rosas, que probablemente corresponde a la antigua Iglesia de Santa Teodosia, aunque hay quien sostiene que podría tratarse de otra iglesia.
Casi al lado de Aya Kapı, en dirección a Eminönü hay una pequeña iglesia ortodoxa griega dedicada a San Nicolás. Fue construida en el siglo XVIII en estilo neo-bizantino. Tiene una aghiasma o fuente de agua bendita. Tras intentar entrar sin éxito en dos ocasiones (porque estaba herméticamente cerrada), finalmente en diciembre de 2018 la encontré abierta y pude visitarla por dentro.
Cibali Kapısı. Un poco más allá de Aya Kapı y de la Iglesia de San Nicolás se pueden ver otros restos de la muralla y la Puerta de Cibali, llamada en época bizantina la Porta Putae, Porta del Pozzo, Ispigas o Pegae. Aparentemente había algunos manantiales cerca. Se le llama Cibali porque, durante la conquista, hubo un soldado turco heroico de nombre Cebe Ali que entró por esta Puerta a la ciudad dando así su nombre a la Puerta y a la zona.
Casi enfrente hay un bonito edificio en medio de la Avenida de estilo neo-bizantino que no sé a qué corresponde.- Unkapanı Kapısı (en turco) o Puerta de Platea (en época bizantina). Ya no existe, pero se encontraba aproximadamente en la intersección tipo trébol al final del Bulevar Atatürk, poco antes de alcanzar el Cuerno de Oro y el Puente Atatürk. Se le llamó Puerta de Platea porque la zona en ese tramo de las murallas se llamaba Platea.
- Odun Kapısı. Ya no existe. Se trata probablemente de la Puerta de los Drungarios, en época bizantina. Marcaba el comienzo del barrio veneciano. Se encontraría aproximadamente al comienzo de la actual calle Ord. Prof. Dr. Cemil Birsel Sokağı.
- Zindan Kapısı. Ya no existe. Se trata probablemente de la Puerta de San Juan de Cornibus, en época bizantina. Se encontraría a mitad del barrio veneciano, aproximadamente al comienzo de la actual calle Mahkeme Sokağı, que es casi una prolongación de la calle Uzun Çarşı Caddesi, el Makro Embolos de época bizantina. Esta larga calle constituía uno de los grandes ejes de Constantinopla; al igual que hoy en día, estaba llena de tiendas y comercios, pero en época bizantina tenía pórticos sostenidos por columnas, a ambos lados de la calle.
En época turca a esta Puerta se le llamó Zindan (mazmorra, cárcel, prisión) porque muy cerca de allí, a unos metros del Cuerno de Oro, se conserva una torre medieval bizantina llamada en turco
Zindan Han o Torre de Baba Cafer.
La mañana del día 25 de diciembre de 2013, viajé por el Cuerno de Oro en un ferry de la compañía Şehir Hatları. El ferry partía a las 7:50 am de la parada de Eminönü y regresaba a la misma parada a las 9:05 am. Nada más salir de la caseta de la parada en Eminönü, de paso hacia la plaza del mismo nombre, descubrí esta torre. Está adosada a un edificio moderno donde hay una joyería muy famosa y un restaurante. Delante hay un aparcamiento de coches (o un lugar donde se venden coches, no sabría decir).
Tiene una historia bastante sombría porque fue una prisión muy lúgubre, tanto en época bizantina como otomana. Hay una leyenda que cuenta que, tras la conquista de Constantinopla, los turcos vencedores encontraron dentro la tumba de Baba Cafer, un enviado del califa de Bagdad Harun al-Rashid a la emperatriz bizantina Irene (finales del siglo VIII- principios del siglo IX). Parece ser que Baba Cafer había sido llevado a esta torre y permaneció allí encerrado hasta su muerte. Después sería considerado un mártir por los turcos otomanos y su tumba se convertiría en un lugar de peregrinación. - Balık Pazarı Kapısı (en turco) o Puerta de Perama (en época bizantina). Ya no existe. Su nombre se deriva del barrio de Perama, porque la zona en ese tramo de las murallas se llamaba Perama. Se encontraba en algún punto de la parte oeste de la actual Plaza de Eminönü, cerca del Bazar de las Especias, y marcaba el final del barrio veneciano.
- Bahçe Kapısı (en turco) o Puerta del Neorion (en época bizantina). Ya no existe. Se llamaba Neorion porque se encontraba al lado del Puerto del Neorion, uno de los dos puertos bizantinos en el Cuerno de Oro (el otro puerto se llamaba Prosphorion, era anterior al Neorion y estaba situado un poco más al este de este último). La Puerta del Neorion daba paso a los barrios asignados a las ciudades italianas de Amalfi y Pisa. Se encontraría aproximadamente en la parte este de la actual Plaza de Eminönü, cerca de la parada del tranvía T1.
- Puerta de Eugenio. Ya no existe, pero estaría situada muy cerca de la actual entrada posterior al Parque Gülhane, de la Columna de los Godos y del Palacio de Topkapı. Se le llamó Puerta de Eugenio porque estaba situada en el barrio llamado Eugenio, al oeste del cual los genoveses tenían su barrio. En los alrededores había varías instituciones benéficas; la más famosa de ellas fue el Orfanato de San Pablo, del que quedan todavía algunas ruinas.



