Fue construido en la época en que había una comunidad griega muy floreciente en esta zona. Grandes personajes de la aristocracia y de la burguesía griega estudiaron aquí durante los siglos de dominación otomana, aunque el edificio actual data de finales del siglo XIX.
Todavía funciona como colegio pero, según parece, tiene muy poco alumnado ya que la comunidad griega de Estambul y, en general, de toda Turquía, está en vías de extinción.
En 2012 y en 2017 pregunté al hombre que guarda la vecina Iglesia de Santa María de los Mongoles si se podía entrar y las dos veces me contestó que estaba cerrado.
En diciembre de 2022, como siempre, estaba cerrado. De repente, vi que había una señora en una ventana del edificio; no sabía si preguntar o no pero finalmente me decidí. Antes de que le preguntara nada, me dijo con un gesto que no se podía pasar.
Supongo que desde dentro, especialmente desde la torre, habrá unas vistas espectaculares. De todas formas, aunque no se pueda entrar, a mí me parece que por fuera es uno de los edificios más significativos e interesantes de todo el barrio (si no el más).
