La primera vez anduve unos 15 minutos desde Tekfur Sarayı (el antiguo Palacio de Constantino Porfirogéneta) por el barrio del Fener hasta llegar a Fethiye Camii. Hay que callejear bastante pero es muy agradable y se tiene la sensación de visitar el Estambul apegado a las tradiciones, el de las mujeres con grandes túnicas negras y decenas de niños jugando a fútbol, el de las clases media-bajas, el Estambul alejado del turismo.
Entré a la mezquita cuando faltaba muy poco para que comenzara la oración de las 12:15.
Es una mezquita muy sobria, sin prácticamente nada de decoración, toda encalada. Yo sabía que la Iglesia Pammakaristos tiene unos mosaicos impresionantes pero no los veía. De repente, un anciano y unos niños muy amables me indicaron de manera sutil que iba a comenzar la oración. No podía entender que no hubiera ninguna zona por donde pudiera acceder a ver los mosaicos pero pensé que quizás me había equivocado de lugar.
Al salir del edificio vi que había una pequeña puerta que llevaba a otra parte de la mezquita. Era la entrada al museo. Hay una verja que recorre una especie de zona verde bastante grande y, al fondo, está el parakklesion de la antigua iglesia bizantina de Pammakaristos. Hay una puerta al comienzo de esa verja donde está situada una caseta de madera en la que se compran las entradas. Pagué la entrada y pude disfrutar totalmente solo de los maravillosos mosaicos del parakklesion.
En 2013, estuve primero en San Salvador en Chora y después anduve hasta Fethiye Camii pasando por las calles Neşter Sokak, Draman Caddesi y Fethiye Caddesi, continuación de la anterior, hasta llegar a un giro que da la calle. En lugar de seguir el giro en su recorrido hacia la derecha, hay que torcer por la calle de la izquierda, y casi enfrente se encuentra la entrada al recinto de la Iglesia de Pammakaristos. En 2017 recorrí el mismo camino pero empezando por Fethiye Camii y acabando en San Salvador de Chora. No sabría decir que monumento es mejor visitar primero porque los dos lugares son muy interesantes pero bastante diferentes.
Pammakaristos está al borde de la quinta colina pero mirando hacia el Cuerno de Oro. Fue sede del Patriarcado griego ortodoxo desde que el Patriarca Genadio abandonara la Iglesia de los Santos Apóstoles en 1456. En 1587 el sultán Murad III la convirtió en mezquita, es decir, que sólo fue Patriarcado y permaneció como iglesia poco más de un siglo.
El parekklesion tiene unos mosaicos comparables a los de San Salvador de Chora en calidad, aunque no en cantidad. Me gustó especialmente la enorme perfección de la cupulilla en la que está representado Cristo Pantocrátor con doce profetas con fondo dorado y otro Cristo Pantocrátor en el ábside. Y también varias representaciones de santos.
Algo que me encanta de este lugar es la tranquilidad y paz que se respira. No hay turistas y se puede visitar todo con muchísima tranquilidad.
Las últimas veces que lo he visitado, tras quedarme un rato dentro, deleitándome con los mosaicos, he pasado también otro rato fuera paseando un poco y admirando el edificio desde la zona verde alrededor de la iglesia.
Actualmente está en obras por lo que no se puede visitar.


