FENER (O PHANAR) *

En todos mis viajes a Estambul he visitado siempre el barrio del Fener porque es una zona muy auténtica, con muchas casas viejas, calles muy empinadas, tiendas y bares de barrio, preciosas iglesias ortodoxas, antiguas escuelas griegas y gente sencilla que va a comprar, al trabajo, a tomar un narguile o niños jugando por las calles. Hay pocos turistas y se tiene la sensación a veces de estar en una ciudad del centro de Anatolia.

Da la impresión de que la gente que vive allí es fundamentalmente musulmana y de clase media-baja o baja. No obstante, al igual que en el resto de la ciudad, las personas que he encontrado allí han sido muy amables.

En esta zona vivieron la mayor parte de los griegos tras la conquista de la ciudad por los turcos en 1453 y hasta el pogrom de 1955 en que casi todos ellos huyeron a Grecia para no volver. Muchos de los griegos del Fener eran muy acaudalados, lo cual es evidente en algunas calles y edificios realmente bonitos. 

Hoy en día los griegos y todo lo griego son residuales.
 Las
maravillosas mansiones y los edificios modernistas griegos de siglos anteriores están en su mayoría en mal estado pero sí que es verdad que, desde la primera vez que visité la zona en 2012, ha habido bastantes cambios positivos en el barrio. Se han rehabilitado, restaurado y reconstruido muchas casas antiguas y hay zonas que están bastante bien, como por ejemplo, las calles Usturumca Sokağı y Kiremit Caddesi, donde se encuentran las Casas de Colores de Fener-Balat. El día 25 de diciembre de 2022 estuve allí y me gustaron mucho tanto las casas como su intenso colorido.

Tuve además la oportunidad de ver una pequeña toma de una serie turca en la que un hombre y una mujer entraban en una casa de las no restauradas.

La primera vez que estuve en Estambul, callejeé desde la antigua iglesia bizantina de San Salvador en Chora (Kariye Camii) pasando por Fethiye Camii (Iglesia de Pammakaristos) hasta llegar al Fener. Era un día muy frío de diciembre y no había prácticamente nadie por las calles. De repente apareció un imponente edificio de ladrillo rojo que es el símbolo del barrio: el Colegio Ortodoxo Griego del Phanar. Junto a él había una pequeña mezquita, la de Mesnevihane

Bajando por una calle junto a los altos muros del Colegio me encontré, casi de bruces, con la pequeña Iglesia de Santa María de los Mongoles, la cual tuve la suerte de poder ver por dentro. En diciembre de 2017 volvería visitarla. 

Unos diez minutos después, bajando la colina, llegué al Patriarcado Griego Ortodoxo. Está cerca pero cuesta un poco llegar porque hay mucha callejuela alrededor. En todos mis viajes a Estambul durante el mes de diciembre, he asistido siempre en el Patriarcado a la celebración de la Navidad que se realiza en la Catedral de San Jorge. Y también estuve allí en marzo de 2020.

Tras visitar el Patriarcado, bajando una pequeña calle, se llega enseguida a la gran avenida  Abdülezelpaşa Caddesi que se encuentra al lado del Cuerno de Oro y tiene muchísimo tráfico. En ese punto estuvo probablemente la Puerta del Fener, una importante Puerta de las antiguas murallas bizantinas del Cuerno de Oro. Allí, nada más torcer a la izquierda, hay una parada de autobús que conduce a Eminönü y a Galata.

Enfrente de esta parada, en medio de un bonito jardín cercado con rejas, se yergue la espectacular Iglesia de San Esteban de los Búlgaros. Este edificio estuvo en obras durante años, por lo cual en ninguno de mis primeros viajes pude entrar. Finalmente, el 8 de enero de 2018 fue inaugurada, con lo que en diciembre de 2018 pude, por fin, acceder al interior.

Al lado de San Esteban de los Búlgaros hay un edificio de estilo neobizantino que alberga la Biblioteca de las Mujeres (Kadın Eserleri Kütüphanesi).

En casi todos mis viajes, al salir del Patriarcado Griego Ortodoxo, anduve por la calle Dr. Sadık Ahmet y pasé junto a un antiguo colegio griego de estilo neoclásico con columnas de estilo corintio en la portada, grandes ventanales y aspecto de templo. Es la Escuela Griega Maraşli de Enseñanza Primaria. No sé si estará todavía abierta. La mayoría de las escuelas y colegios griegos de Estambul están cerrados o con muy pocos alumnos; ni  el gobierno ni buena parte de la sociedad turca ven con buenos ojos este tipo de centros.

Al final de esta calle se llega a la zona donde estuvo la Puerta del Petrion, otra de las Puertas de las antiguas murallas del Cuerno de Oro, junto a la Avenida Abdülezelpaşa Caddesi. Bajando unos pocos minutos se alcanza la pequeña Aya Kapı, otra Puerta de época bizantina. 

En diciembre de 2013 y en viajes posteriores vi la Iglesia Ortodoxa de San Nicolás, solamente por fuera. En diciembre de 2018 conseguiría encontrarla abierta y asistir durante un rato a una ceremonia ortodoxa griega. 

Muy cerca del Patriarcado Griego Ortodoxo está la calle Vodina, probablemente la más conocida del Fener. 

La Vodina Caddesi es una larga calle que, durante la época de esplendor del barrio, fue la favorita de la élite griega de la ciudad. Aquí las familias más acaudaladas de la ciudad construyeron sus mansiones y palacetes. Actualmente sigue manteniendo bonitos edificios de fin de siglo o de la primera mitad del siglo XX pero está algo deteriorada. 

Hay  unos grandes muros en la parte izquierda que contienen dos iglesias ortodoxas griegas. Ahí estuvo, en la época dorada del Fener, el palacio de los Cantacuzeno, una de las más importantes y famosas familias griegas durante el periodo otomanoTodo el recinto lo he encontrado siempre herméticamente cerrado. 

Una de las iglesias ortodoxas que se encuentran dentro de estos muros es la de San Jorge Antiphonitis, también llamada Metochion del Santo Sepulcro, que pertenece al Patriarcado de Jerusalén. Sé que está abierta al culto pero desconozco cómo y cuándo se puede visitar.

La otra iglesia es la llamada Vlach Saray o Iglesia de la Panaghia Paramithias que se quemó en los años setenta del siglo XX y no ha sido restaurada. En 2013 no la encontré pero sí en mi viaje en diciembre de 2017 y en los posteriores. Pude ver sus ruinas a una cierta distancia pero no quedan más que algunos muros.

Siguiendo la calle Vodina se llega al Barrio de Balat, el que fuera el barrio judío de Estambul hasta el pogrom de 1955. Aquí visité en diciembre de 2013 la sinagoga judía de Ahrida.

Me gusta mucho callejear por el Fener. Me faltaría algo si estuviera en Estambul y no me acercara por este barrio.