Entre la Plaza de Beyazit y el Cuerno de Oro hay innumerables calles llenas de tiendas y comercios. Ya en las épocas bizantina y otomana esta zona era el principal centro comercial de la ciudad. En mi primera visita a Estambul durante las Navidades de 2012, una tarde descendí la tercera colina desde la cumbre, la Mezquita de Süleyman, hasta llegar al Bazar de las Especias, al lado de la Plaza de Eminonü, uno de los nudos principales de la ciudad.
Eran todavía las 18:00 y todavía tenía tiempo de deambular por allí hasta las 19:00, la hora en que cierra.
El Bazar de las Especias tiene forma de L. A cada lado de la L todo son tiendas. Allí se vende todo tipo de especias y hierbas medicinales, pero no sólo esto. También hay muchas otras cosas más. Es como un Gran Bazar pero en pequeño, y es casi tan popular como éste y también muy bonito, abigarrado y multicolor. Es, sin embargo, menos caótico y más nuevo y me parece que, en general, con tiendas más lujosas. En turco se le llama Mısır Çarşısı que quiere decir Bazar Egipcio.
Estuve un rato y no compré nada pero disfruté mucho yendo de un puesto a otro. Al salir, vi a un chico que hacía zumo de granadas y me apeteció mucho probarlo. Hacía el zumo a la vista y era todo cien por cien natural. Nunca había probado el zumo de granadas. Estaba delicioso, tanto que repetí. Desde entonces me he vuelto un entusiasta del zumo de granadas (en turco nar suyu).
He vuelto alguna otra vez pero, como no soy mucho de comprar, regatear, etc., solamente me paseo y disfruto del espectáculo de luz, colores, sonidos y olores.