Había ido varias veces a Eyüp. Siempre había visto la Mezquita y la Tumba de Eyüp, y también el Café Piyer Loti, además de pasear por las calles y pasar al lado de algunos edificios de época otomana que se encuentran en los aledaños de la gran mezquita. Posteriormente me informé un poco más y descubrí que, aparte de lo anterior, una de las grandes joyas del barrio de Eyüp es la Mezquita de Zal Mahmut Paşa, construida en el siglo XVI muy probablemente por el gran Sinan, el mejor arquitecto del Imperio Otomano. Está situada en la calle Feshane Caddesi 36, no muy lejos de la Mezquita de Eyüp.
Fue mandada construir por un personaje un poco siniestro. Era uno de esos pobres niños víctimas del devşirme, una medida legal de los turcos otomanos que consistía en raptar a niños cristianos de los Balcanes, convertirlos obligatoriamente al Islam y hacerlos jenízaros, soldados de élite dependientes únicamente del sultán. Parece ser que era de nacionalidad eslovena y extraordinariamente fuerte, lo cual llevó probablemente al sultán Süleyman I el Magnífico a elegirlo como brazo ejecutor del Príncipe Heredero Mustafa, a quien estranguló. Zal Mehmet Paşa se convirtió en visir de Selim II, el sucesor de Süleyman I, y se casó con Şah Sultan, la hermana de Selim. Hay testimonios de que fueron una pareja muy dedicada el uno al otro.
Visité por primera vez esta mezquita el 27 de diciembre de 2022. Mi idea era recorrer andando las Murallas Terrestres desde el Mar del Marmara hasta el Cuerno de Oro y, desde allí, seguir andando o coger un autobús hasta Zal Mahmut Paşa. Por desgracia, a mitad de camino me empezó a doler el pie izquierdo y me di cuenta de que mi plan inicial era imposible. Al llegar a la Puerta de Topkapı, que es uno de los grandes centros neurálgicos de la ciudad, consulté en mi mapa de la Red de Transporte Rápido de Estambul cuál sería la manera más sencilla de ir hasta Zal Mahmut Paşa. Y llegué a la conclusión de que lo mejor sería coger el metrobüs desde Topkakı hasta Ayvansaray. El metrobüs es un autobús que tiene un carril propio y que para en todos los sitios, como si fuera un metro. En realidad, me costó un rato encontrar la parada de Topkakı - Şehit Mustafa Cambaz. Una vez allí llegó enseguida el metrobüs y en poco rato ya estaba en Ayvansaray (sólo son tres paradas). Sin embargo, la parada estaba un poco alejada de mi destino (más de lo que yo esperaba) y tendría que andar todavía alrededor de 15 minutos más para alcanzar mi destino.
Volví por segunda vez el 13 de junio de 2024. Para que no me ocurriera lo del viaje anterior, hice uso del recién inaugurado tranvía, línea F5, desde Ayvansaray a Feshane. Desde Feshane, sólo hay que cruzar la carretera y se encuentra al otro lado.
Finalmente, el 16 de agosto de 2025 regresé a esta mezquita andando unos 8 minutos desde la plaza de la Mezquita de Eyüp, después de comer muy bien en un restaurante muy agradable que se llama Tarihi Sultan Sofrasi.
La entrada sur es diferente pero también muy interesante porque, justo detrás de la puerta y del muro, hay un patio y un gran árbol junto al Mausoleo de Zal Mahmut Paşa y de su esposa Şah Sultan (siempre hasta el momento lo he encontrado cerrado). Detrás destaca la mezquita, construida sobre una subestructura, que es una de las dos madrasas del complejo; las escaleras a la derecha suben al avlu, el patio principal de entrada a la mezquita.
La mayor parte del complejo, pero especialmente la mezquita, está construido con piedra blanca y ladrillo rojo de forma alterna. Me recuerda un poco al palacio bizantino de Tekfur Sarayı.
La mezquita tiene cuatro pisos de ventanas ojivales, lo cual la hace muy diferente a las mezquitas clásicas de Estambul. Las ventanas del primer piso son más amplias que las del segundo piso y están enrejadas; tanto unas como otras son cuadradas en la parte baja y tienen ojiva con celosía de color blanco en la parte alta. Las del tercer y cuarto piso son más pequeñas que las de los pisos bajos y tienen también celosías de color blanco.
El porche de cinco arcos ligeramente ojivales da lugar al interior, que es muy amplio y luminoso. Dentro de la mezquita hay una gran cúpula que cubre gran parte del espacio. En tres lados hay galerías que se apoyan en arcos con columnas. Parece ser que la decoración actual tiene poco que ver con la original, que debió de ser mucho más suntuosa. De ésta, sólo quedan el minbar y el mihrab, y un festón de cerámica que rodea el mihrab.
Alrededor del patio principal hay también porches. Son los de la otra madrasa del complejo.
Es una de las mezquitas más destacadas de las construidas por visires. Y es de esos lugares de Estambul que es siempre un placer poder visitar, por su belleza y por la paz que se respira.



