MEZQUITA DE ATİK VALİDE *

En diciembre de 2013 estuve en Üsküdar.  Mi objetivo fundamental esa tarde era visitar la gran mezquita de Atik Valide, una de las más famosas y bonitas de Estambul. Está al este de Üsküdar, un poco apartada del centro, por lo que me había preparado la ruta siguiendo las  indicaciones de Google Maps. 

Desde el puerto de Üsküdar, decidí tomar la calle Selman-ı Pak Caddesi hasta el final. Anduve durante un rato por esta calle pero me di cuenta de que algo funcionaba  mal y de que me estaba alejando de mi destino.

Volví a bajar hacia el centro y, desde allí, empecé de nuevo, y esta vez sí que pude llegar. Aun así, todavía tardaría en llegar alrededor de 30 minutos. Además, todo estaba bastante en pendiente porque se encuentra en lo alto de una colina. Pregunté a gente en tres ocasiones y, finalmente, conseguí encontrarla. He de decir que todos aquellos a quien pregunté me ayudaron tanto o más que mi mapa .

Para ir desde el puerto de Üsküdar hasta el complejo de Atik Valide hay varias posibilidades, pero creo que el mejor recorrido es éste (al menos es el que recorrí yo una vez tuve claro cómo había que llegar): 

  • Se coge la calle Selman-ı Pak Caddesi (la primera bocacalle de la avenida principal de Üsküdar, a la izquierda). 

  • Se sigue hasta la intersección con Kara Gazi Caddesi y se toma esta última calle. 

  • Se continúa todo recto por las calles Kasem Çeşme Sokak, Evliya Hoca Sokak y Çavuşdere CaddesiEn esta última hay una intersección. 

  • Se sigue por la calle Kartalbaba Caddesi.

  •  A la izquierda de esta calle hay primero una pequeña mezquita y un poco más adelante un colegio. Enfrente del colegio está el gran complejo de Atik Valide.

Atik Valide fue construida por el famoso arquitecto Sinan a finales del siglo XVI. Es una de sus últimas obras. Fue encargada por Nurbanu, mujer de Selim II y madre de Murat III. Nurbanu era veneciana y fue capturada por los turcos y llevada como esclava al harem de Topkapı. Selim II se enamoró de ella y la hizo valide (reina madre o mujer principal). Durante el reinado de su hijo fue una de las personas más poderosas del imperio.

El complejo de Atik Valide contiene, además de la mezquita, varios edificios más (hospital, hamam, imaret o cocina, escuela coránica o medrese, etc.). A excepción de la mezquita, todo lo demás lo encontré cerrado. 

Se entra por una bocacalle de Kartalbaba Caddesi llamada Toptaşı Meydan Sokağı. Hay un pequeño arco y unas escaleras de piedra que conducen a un patio maravilloso, uno de los más bonitos que he visto en Estambul. Es como un claustro porticado con cupulitas. Está enlosado pero tiene varias zonas con árboles, algunos de ellos muy antiguos a la vista de su grosor. Junto a estos últimos está la fuente de las abluciones, dentro de una especie de templete con columnas y una cupulita. Todo ello es un auténtico remanso de paz.

A la mezquita se entra por un doble porche. El porche interior está abovedado y pintado con colores muy alegres; hay además azulejos de Iznik en las paredes.

Lo que más me llamó la atención dentro de Atik Valide Camii fue su enorme luminosidad. Tiene innumerables ventanas y todo está pintado con colores muy vivos, especialmente rojo, blanco y azul. Tiene muchos azulejos de Iznik y arabescos. El mihrab está completamente tallado en mármol.

Había unos cuantos hombres hablando y, cuando entré, todos me miraron. Pregunté a un guardia de seguridad si podía hacer fotos y me dijo que no, que sólo en el patio. No sé si acababa de ser la hora de la oración o iban a empezar pero, como me miraban mucho, estuve dos o tres minutos contemplando esta joya y decidí salir enseguida.

Este episodio me dejó un sabor un poco agridulce. Después de lo que me había costado llegar, no me dejaban hacer fotos y me miraban como si fuera un intruso. Es uno de esos lugares a los que uno va una vez y ya no vuelve. En ninguna otra mezquita me he sentido tan incómodo como en ésta.

Salí por donde había entrado y di una vuelta alrededor del complejo. Pasé por un arco debajo de una torrecilla que pertenece a la mezquita y vi la medrese por fuera.