MEZQUITA DE BODRUM (IGLESIA DEL MYRELAION) Y ROTONDA DEL MYRELAION

En la zona de Aksaray, cerca de la Mezquita de Laleli, hay una larga calle llamada Aksaray. Está llena de pequeñas tiendas y hoteles. Baja hacia el mar desde la calle Ordu. 

A unos 100 metros a la izquierda, hay unas escaleras que suben a una plataforma construida de forma artificial sobre la que se encuentra la Mezquita de Bodrum, la antigua Iglesia del Myrelaion.

En el siglo V se construyó en este lugar una gran rotonda que fue la estructura circular más grande de Constantinopla. No está claro cuál fue su función pero, al parecer, ya estaba en ruinas cuando en el siglo X Romano Lecapeno habitó en el palacio edificado sobre la subestructura. Romano mandó construir al lado una iglesia, la Iglesia del Myrelaion, y la rotonda fue restaurada y convertida en cisterna del palacio. Cuando Romano Lecapeno accedió al trono como Romano I, decidió donar su palacio a unas monjas y convertirlo en monasterio. 

Tras la conquista turca, la iglesia pasó a ser la Mezquita de Bodrum. Exteriormente se parece a otras iglesias/mezquitas que he visitado como, por ejemplo, las mezquitas de Kalenderhane o de Fenari İsa. 

Del Palacio/Monasterio de Romano Lecapeno no queda nada. En su lugar hay unos edificios modernos realmente feos. 

La primera vez que visité todo el conjunto fue en diciembre de 2012, en mi primer viaje a Estambul. Se encontraba a unos 5 o 10 minutos andando desde nuestro hotel y tenía mucha curiosidad en ver la iglesia y la rotonda. En realidad, lo único interesante en esta zona es la pequeña Iglesia del Myrelaion. Me sorprendió muchísimo que algo tan exquisito, tan antiguo, pudiera haber sobrevivido en medio de un lugar tan feo, tan gris, tan funcional, tan comercial.

Ya que en mi primer viaje sólo la pude ver por fuera, el 2 marzo de 2013, en mi segundo viaje, me aseguré de llegar a tiempo, a las 18:00, hora de comienzo de la oración de la puesta del sol. Fue el momento adecuado. Dos hombres musulmanes muy amables me dejaron entrar. La realidad es que el interior no me pareció de gran interés ya que casi todo estaba pintado en blanco y era de una austeridad enorme. Por lo que he leído, el edificio ha sufrido varios incendios en su dilatada historia y no queda prácticamente nada de su decoración original.

He vuelto a pasar por este lugar en casi todos mis viajes, siempre sin detenerme demasiado. Mi objetivo era poder entrar en la Rotonda, la subestructura del siglo V. Pero siempre estaba cerrada. Sé que hace unos años hubo tiendas pero ahora ya no.

En diciembre de 2023, la mañana del día 22, decidí intentarlo otra vez, pero esta vez con más determinación que las anteriores. A la derecha de las escaleras que suben a la plataforma donde está la iglesia había una puerta que estaba cerrada. Pensé que probablemente, como la subestructura es muy grande, habría alguna otra entrada por algún sitio. Di la vuelta a la manzana pero no vi ninguna entrada por ningún sitio; sólo tiendas, hoteles, etc.

Al regresar al punto de partida, a la escalera y a la puerta que estaba cerrada, me di cuenta de que, al lado de ésta, había dos señores que vendían algo de comer en un carrito. Me acerqué y les pregunté si se podía ver la Rotonda por dentro. Uno de ellos contestó que estaba cerrada. El otro me dijo que me esperara. Preguntó a otro hombre y esté asintió. El segundo hombre me abrió la puerta y pude permanecer allí durante unos minutos. Estaba bastante oscuro pero había muchas columnas y parecía grande. Claramente su función era la de almacén porque había cajas, sillas, etc. Hice una foto, le di una pequeña propina al hombre y me marché, muy contento de haber podido conseguir visitar este lugar finalmente.