El legendario Hotel Pera Palace se alza en el nº 52 de la Calle Meşrutiyet, una calle paralela a la Avenida Istiklal, entre Beyoğlu y Galata. Es el hotel más famoso de Estambul por su antigüedad, por su elegancia y por la cantidad de personajes famosos que se alojaron allí (Agatha Christie, Ernest Hemingway, Alfred Hitchcock y Jacqueline Onassis, entre otros). Es un edificio de corte clásico con grandes ventanas y capiteles de estilo jónico. Por dentro tiene un hall muy lujoso, con decoración de tipo oriental y de colores muy vivos. Desde la calle, poco antes de llegar, hay unas vistas espectaculares de la ciudad pero probablemente nada comparable a lo que se verá desde las ventanas o terrazas de las suites más altas del edificio.
Fue construido por la Wagons-Lit Company en 1892 para alojar allí a los viajeros del recién creado Orient Express. Muy pronto alcanzó un enorme éxito, especialmente antes de la I Guerra Mundial. Durante los años 20 y 30 seguiría siendo un gran hotel pero la zona de Beyoğlu y Galata se empobreció bastante a causa de la dura posguerra y también por la huída sin retorno de muchos griegos y armenios acaudalados tras la llegada de Atatürk al poder y la victoria turca sobre los griegos en la Guerra Greco-Turca en 1923.Durante la II Guerra Mundial fue un hervidero de espías aliados y del Eje, que se reunían en los cómodos sillones y sofás de la recepción para pasar información, intrigar y conspirar.
Desde entonces ha tenido altibajos. Actualmente está remodelado y restaurado y, una vez más, se ha convertido en un gran hotel de lujo con muchísimo encanto y glamour.Para aquellos que estén interesados en la historia del hotel hay un libro muy interesante que se llama Midnight at the Pera Palace, de Charles King. No sólo trata del hotel sino también de toda la zona de Galata, principalmente en la época de entreguerras.
Estuve buscando el Pera Palace en marzo de 2013 pero no lo encontré; lo confundí con otro más moderno. Pero en diciembre de 2013 no me fue difícil dar con él. Desde entonces, siempre que voy a Estambul lo visito.
Se puede entrar sin problemas y te dejan hacer fotos siempre y cuando no fotografíes a los clientes.
En el salón principal suele haber siempre alguien tocando música clásica en un piano.
Una de las cosas que más me llama la atención es su precioso ascensor art déco con su barandilla de hierro forjado.