BALAT Y LA SINAGOGA DE AHRİDA

Estuve en Balat en mi tercer viaje a Estambul, en diciembre de 2013. Es un barrio que está al norte del barrio del Fener. 

La palabra "balat" es una corrupción de "palat", "palacio", por la proximidad del Palacio Imperial de las Blaquernas. En la parte que da al mar hubo murallas y una puerta (todo ello desaparecido ahora). Este barrio tiene una historia muy interesante ya que ha habido judios allí desde época bizantina. Después de la expulsión de los judíos de España en 1492, muchos sefardíes se instalaron en esta zona y asimilaron a los residentes judíos de periodos anteriores. Durante siglos se habló predominantemente sefardí en Balat.

Es un barrio muy pintoresco, con casas no muy altas y más bien antiguas.  

En el nº 9 de la calle Kürkçü Çeşme Sokak (una prolongación de la calle Vodina) se encuentra la sinagoga más antigua y famosa de Estambul: la Sinagoga de AhridaEsta sinagoga fue construída por judíos de Ohrida (Macedonia) hace alrededor 550 años y era de rito sefardí.

Desde España me había puesto en contacto con la Comunidad Judía Turca para pedir que me dejaran visitarla por dentro. Para ello tuve que seguir los siguientes pasos:

1. Entrar en su página web y rellenar un formulario que está en turco y en inglés. Te piden nombre completo y apellidosnúmero de pasaportehotel en el que se va a residir, teléfono del hotel, fecha exacta de la visita y nombre de la sinagoga que se desea visitar (hay unas cuantas en Estambul). 

2. Escanear el formulario y mandárselo, junto con una fotocopia del pasaportea través de su correo electrónico (security@musevicemaati.com).

Tras estos dos pasos me enviaron una confirmación para el día 23 de diciembre a las 10:00 a.m. en la que me indicaban que debería llevar conmigo el pasaporte porque habría un control de seguridad parecido al de un aeropuerto. Me explicaron que no abren más que a esa hora y durante un breve periodo de tiempo, y que ya no funciona como sinagoga.

Llegué un poco antes. Había una pareja de turistas británicos, con un guía, esperando a que les abrieran. Apareció un hombre de mediana edad y les dejó pasar. Yo le dije que tenía cita a las 10:00 a.m. y también me dejó pasar. Ni a los turistas ni a mí nos hicieron nigún chequeo ni nos pidieron pasaportes ni nada. Sólo se nos dijo que no podíamos hacer ninguna foto. 

Tras pasar el muro que da a la calle, hay un patio con algo de vegetación. En medio se encuentra la sinagoga. Es un edificio rectangular con muchas ventanas abajo y arriba. Había en la puerta una mujer muy mayor y con cara de pocos amigos en la puerta. En cuanto entré, me siguió de lejos todo el rato, supongo que por si se me ocurría hacer alguna foto.

Hay una gran sala con muchos asientos de madera concéntricos. Todos miran hacia el punto central donde hay una zona para la lectura, en forma de barco, toda ella de madera. Esto último es  lo más interesante. Parece ser que la forma de barco puede deberse a que se quiso imitar al Arca de Noé o quizás es un recuerdo de los judios que llegaron allí en barco desde España.

Fue curioso visitar esta sinagoga pero, de propio, como hice yo, no vale la pena.  

En unos 5 o 10 minutos ya estaba todo visto.