Se atraviesa una Puerta, custodiada por dos guardias, que conduce hacia el Parque Gülhane. Se baja por un camino y, unos metros más abajo, a la izquierda, hay unos cuantos restos arqueológicos al aire libre. A la derecha del camino, enseguida, se llega a la puerta principal del Museo. Se paga y, nada más pasar, a la izquierda, se encuentra el Museo del Antiguo Oriente. Un poco más adelante hay un gran patio rodeado a la izquierda y al fondo por el inmenso Museo Arqueológico y, a la derecha, hay un café con un bosquecillo de ruinas arqueológicas, algunas muy interesantes, y, un poco más allá, el Çinili Kiosk o Pabellón de los Azulejos.
Sorprende al entrar la cantidad de restos de época bizantina que hay por todos los sitios, especialmente en el bosquecillo al lado del café y delante del Museo Arqueológico. De entre ellos me llamaron especialmente la atención las cabezas de Medusa de uno de los bloques de mármol, muy parecidas a las que vi en el viaje anterior en la Cisterna Basilica. Parece ser que provienen del antiguo Foro de Constantino.
Otra pieza muy interesante es un trozo de pórfido rojo del obelisco que se encontraba delante del Capitolio de Constantinopla (Philadelphion), más o menos donde está ahora la Mezquita de Laleli.
Y los sarcófagos de pórfido rojo de varios emperadores bizantinos son verdaderamente espectaculares. Están al aire libre, expuestos a las inclemencias del tiempo, sin ningún rótulo que indique lo que son, como si no tuvieran ningún valor. Provienen de lo que fue el Mausoleo de la antigua Iglesia de los Santos Apóstoles, que es el lugar donde ahora se yergue la Mezquita de Fatih Mehmet.
Información general acerca de los Museos Arqueológicos de Estambul
1. MUSEO ARQUEOLÓGICO
El Museo Arqueológico es uno de los grandes museos del mundo en lo que se refiere a restos arqueológicos. Es una lástima que esté ensombrecido por otros monumentos de Estambul porque en sí vale verdaderamente la pena. Tiene piezas únicas y hay partes que están muy bien, especialmente la planta baja en la que destacan la enorme Estatua de Bes, los sarcófagos de la necrópolis real de Sidón, en Siria (sobre todo el Sarcófago de Alejandro, el Sarcófago de Sidamara, el Sarcófago de las Plañideras y el Sarcófago del Sátrapa), cabezas de Apolo, del emperador Tiberio y de la poeta Safo, y los dos leones provenientes del Palacio de Bucoleón.El piso superior está dedicado, entre otras cosas, al tema Istanbul Through the Ages (Estambul a través del tiempo). Da una visión general de la historia y del arte de esta ciudad desde la época en que fue fundada como Bizancio por los griegos hasta la conquista turca en 1453. Hay piezas interesantísimas como por ejemplo la cabeza de una de las serpientes de la Columna Serpentina del Hipódromo, un trozo de la cadena que defendía el Cuerno de Oro de ataques navales, restos de los frescos de San Francisco del Monasterio de la Kiriotissa (Mezquita de Kalenderhane), el busto del emperador Arcadio, etc. Lo que hay allí es interesantísimo para alguien que, como yo, esté interesado en Bizancio, pero me pareció que estaba peor cuidado que la parte de abajo, quizás porque la parte de abajo, con todos los sarcófagos y restos romanos y griegos es mucho más espectacular aunque no más interesante. Algún dato de los rótulos no estaba actualizado.
2. ÇINILI KIOSK O PABELLÓN DE LOS AZULEJOS
Después de visitar el Museo Arqueológico fui al Pabellón de los Azulejos, el edificio secular más antiguo de época otomana. Tiene dos pisos pero se entra por el segundo. Para acceder al interior hay que subir unas escaleras, al final de las cuales se llega a una gran terraza rodeada de columnas; toda la terraza está llena de azulejos de Iznik. Dentro ya del edificio se encuentra el Museo de la Cerámica, con piezas muy valiosas de cerámica de las épocas selyúcida y otomana. Destaca también un mihrab recubierto totalmente de azulejos.3. MUSEO DEL ANTIGUO ORIENTE
Finalmente fui al Museo del Antiguo Oriente. Estaba ya muy cansado y, quizás, no lo valoré tanto como el primero pero la verdad es que, aunque no muy grande, tiene objetos únicos como por ejemplo algunos leones de los que adornaban la Puerta de Ishtar de Babilonia, tablillas con el Código de Hammurabi, el Tratado de Kadesh entre egipcios e hititas y otras antigüedades de épocas egipcia, hitita, babilonia y asiria.