En el cruce entre la avenida Şehzadebaşı y el bulevar Atatürk, muy cerca del Acueducto de Valente, hay una columna bastante bien conservada en medio de un bonito parque. Es uno de los restos que todavía quedan de la antigua iglesia bizantina de San Polieucto. Aparte de los restos, desparramados por el parque, se pueden ver también los cimientos de su enorme planta.
Fue mandada construir en el siglo V por la emperatriz Aelia Eudocia, esposa del emperador Teodosio II. En el siglo VI, su biznieta, Anicia Juliana, inmensamente rica, muy influyente y poderosa, restauró y engrandeció la iglesia. Anicia Juliana era heredera y descendiente de Valentiniano I y de Teodosio el Grande, y tuvo aspiraciones imperiales para ella y para su familia. Aparte de San Polieucto construyó dos iglesias más, una en la ciudad y otra en la parte asiática.
San Polieucto tenía planta basilical y fue la iglesia más grande de Constantinopla hasta la construcción de la tercera Santa Sofia. Durante siglos siguió funcionando como iglesia pero, en el siglo XI, hay testimonios de que era ya una ruina.
Durante el saqueo de Constantinopla por los latinos de la IV Cruzada en 1204, San Polieucto, o lo que quedaba de ella, fue también saqueada. Se llevaron trozos del edificio (cornisas, pilares, capiteles...), con lo cual contribuyeron a su ruina total.
Los venecianos, en particular, se apoderaron de unos pilares maravillosamente tallados que se encuentran actualmente en una de las puertas de la Basílica de San Marcos de Venecia, los Pilastri Acritani (o Pilares de Acre), llamados así porque durante mucho tiempo se creyó que provenían de la ciudad de Acre, en Palestina.
Además, en varios museos occidentales hay también piezas que estuvieron originalmente en San Polieucto.
En Estambul quedan algunos
restos provenientes de San Polieucto en la Mezquita de Molla Zeyrek (antigua Iglesia del Pantocrátor) y en los Museos Arqueológicos.
Recreación virtual de la Iglesia de San Polieucto
Recreación virtual de la Iglesia de San Polieucto

